Durante la Segunda Guerra Mundial, Trandumskogen se convirtió en el mayor lugar de ejecución de Noruega. Entre 1942 y 1944, las fuerzas de ocupación alemanas fusilaron a 194 personas en este bosque: 173 noruegos, 15 prisioneros de guerra soviéticos y 6 soldados británicos. La mayoría de las víctimas noruegas habían sido condenadas por tribunales militares alemanes por su participación en la resistencia o por intentar huir del país. Treinta y siete fueron asesinadas sin juicio alguno. Entre las víctimas británicas se encontraban hombres que participaron en el sabotaje de la planta de agua pesada de Vemork y en un ataque contra el acorazado Tirpitz.
Junto al lugar de las ejecuciones, los alemanes construyeron un campo de tiro para tanques con ocho enormes muros de hormigón, cada uno de hasta diez metros de altura, distribuidos a lo largo de un recorrido de 300 metros. Los muros cumplían una doble función: servir de campo de tiro para la artillería y amortiguar el sonido para enmascarar los disparos. Las primeras fosas comunes se descubrieron el 17 de mayo de 1945, Día Nacional de Noruega, apenas unos días después de la liberación.
En 1954, el príncipe heredero Olav inauguró un monumento conmemorativo de granito, obra del escultor Per Palle Storm, en el que figuran todos los nombres en noruego, inglés y ruso. Los muros de hormigón del campo de tiro para tanques siguen en pie y se puede acceder libremente al bosque para pasear.
Junto al lugar de las ejecuciones, los alemanes construyeron un campo de tiro para tanques con ocho enormes muros de hormigón, cada uno de hasta diez metros de altura, distribuidos a lo largo de un recorrido de 300 metros. Los muros cumplían una doble función: servir de campo de tiro para la artillería y amortiguar el sonido para enmascarar los disparos. Las primeras fosas comunes se descubrieron el 17 de mayo de 1945, Día Nacional de Noruega, apenas unos días después de la liberación.
En 1954, el príncipe heredero Olav inauguró un monumento conmemorativo de granito, obra del escultor Per Palle Storm, en el que figuran todos los nombres en noruego, inglés y ruso. Los muros de hormigón del campo de tiro para tanques siguen en pie y se puede acceder libremente al bosque para pasear.