El funcionamiento de las fundiciones de Røros requería una enorme cantidad de energía hidráulica para accionar las ruedas hidráulicas, los fuelles y los pesados martillos. La empresa metalúrgica tuvo la suerte de que el sistema fluvial del Glomma, el más largo de Noruega, atraviesa la región, pero ni siquiera eso era siempre suficiente. Para garantizar un suministro constante de agua, la empresa construyó una serie de presas a lo largo de los valles de Hitterdal y Hadal.
Las presas de Djupsjø y Hittersjø, visibles desde la carretera 31, retenían el agua que se liberaba en caudales controlados hacia la fundición principal de Malmplassen. Más al norte, la presa de Torresdal, situada al final de Rambergsjøen, aseguraba el agua necesaria para transportar madera a flote desde Femunden. La gestión del agua era un quebradero de cabeza constante: en 1759, la presa de Tallsjøen, en Tolga, se rompió, y la crecida fue tan potente que arrasó toda la fundición situada río abajo.
Estas presas forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconocidas como infraestructura industrial esencial que mantuvo en funcionamiento la fundición de cobre durante más de tres siglos. Demuestran que la minería en esta región no consistía únicamente en extraer mineral, sino en controlar todo un paisaje de agua, madera y transporte.
Las presas de Djupsjø y Hittersjø, visibles desde la carretera 31, retenían el agua que se liberaba en caudales controlados hacia la fundición principal de Malmplassen. Más al norte, la presa de Torresdal, situada al final de Rambergsjøen, aseguraba el agua necesaria para transportar madera a flote desde Femunden. La gestión del agua era un quebradero de cabeza constante: en 1759, la presa de Tallsjøen, en Tolga, se rompió, y la crecida fue tan potente que arrasó toda la fundición situada río abajo.
Estas presas forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconocidas como infraestructura industrial esencial que mantuvo en funcionamiento la fundición de cobre durante más de tres siglos. Demuestran que la minería en esta región no consistía únicamente en extraer mineral, sino en controlar todo un paisaje de agua, madera y transporte.