El 1 de junio de 1912, el teniente de la Armada Hans Dons despegó de un campo cercano a este lugar en un monoplano Rumpler Taube y sobrevoló el fiordo hasta Fredrikstad, lo que supuso el primer vuelo a motor de la historia de Noruega.
La historia que hay detrás es pura rivalidad. Tres oficiales del submarino Kobben, destinado en la cercana base naval, habían leído en el periódico que un piloto sueco tenía previsto sobrevolar Horten. Decidieron que sería inaceptable que un sueco sobrevolara su base antes de que un noruego hubiera siquiera despegado. Dons fue enviado a Alemania para realizar un curso intensivo de vuelo, compró la aeronave y despegó justo a tiempo.
El avión, bautizado como «Start», se conserva y puede verse en la Colección de Aeronaves de las Fuerzas Armadas Noruegas, en Gardermoen.
La historia que hay detrás es pura rivalidad. Tres oficiales del submarino Kobben, destinado en la cercana base naval, habían leído en el periódico que un piloto sueco tenía previsto sobrevolar Horten. Decidieron que sería inaceptable que un sueco sobrevolara su base antes de que un noruego hubiera siquiera despegado. Dons fue enviado a Alemania para realizar un curso intensivo de vuelo, compró la aeronave y despegó justo a tiempo.
El avión, bautizado como «Start», se conserva y puede verse en la Colección de Aeronaves de las Fuerzas Armadas Noruegas, en Gardermoen.