Conocido como el «Niágara del Norte», Åmotan es el espectacular punto de encuentro donde los ríos de seis valles diferentes convergen en un estruendoso espectáculo de agua y rocío.
Lindalsfossen cae en caída libre 110 metros hasta el desfiladero, mientras que Svøufallet desciende en cascada 313 metros por la ladera de la montaña y figura entre las 100 cascadas más altas del mundo. A finales de primavera y principios de verano, cuando el deshielo hace crecer los ríos, la fuerza combinada del agua es inmensa.
Se puede acceder a las cascadas desde la carretera 70 pasando por Gjøra. Un breve paseo desde el aparcamiento conduce a miradores desde donde se puede sentir la bruma en la cara. La zona forma parte de la red de senderos señalizados del municipio de Sunndal.
Lindalsfossen cae en caída libre 110 metros hasta el desfiladero, mientras que Svøufallet desciende en cascada 313 metros por la ladera de la montaña y figura entre las 100 cascadas más altas del mundo. A finales de primavera y principios de verano, cuando el deshielo hace crecer los ríos, la fuerza combinada del agua es inmensa.
Se puede acceder a las cascadas desde la carretera 70 pasando por Gjøra. Un breve paseo desde el aparcamiento conduce a miradores desde donde se puede sentir la bruma en la cara. La zona forma parte de la red de senderos señalizados del municipio de Sunndal.