El tren se detiene en el pueblo de Myra, la capital municipal de una de las localidades del interior más tranquilas de Agder.
El paisaje del municipio está marcado por el Vegår, un lago de gran envergadura que alcanza los 102 metros de profundidad y tiene una superficie de 17,7 kilómetros cuadrados. Sus orillas y los bosques circundantes ofrecen la posibilidad de pescar truchas, practicar piragüismo y bañarse en lugares acondicionados como Langøya y Høl. En Vierli, un monumento conmemorativo marca el lugar donde se estrelló un avión durante la Segunda Guerra Mundial, uno de los muchos recordatorios de que la guerra afectó incluso a estas remotas zonas del interior.
El paisaje del municipio está marcado por el Vegår, un lago de gran envergadura que alcanza los 102 metros de profundidad y tiene una superficie de 17,7 kilómetros cuadrados. Sus orillas y los bosques circundantes ofrecen la posibilidad de pescar truchas, practicar piragüismo y bañarse en lugares acondicionados como Langøya y Høl. En Vierli, un monumento conmemorativo marca el lugar donde se estrelló un avión durante la Segunda Guerra Mundial, uno de los muchos recordatorios de que la guerra afectó incluso a estas remotas zonas del interior.