Breheimen, la «cuna de los glaciares», se encuentra entre los dos parques más famosos del oeste de Noruega: Jostedalsbreen, al oeste, y Jotunheimen, al este. Creado en 2009, el parque abarca 1.691 kilómetros cuadrados de alta montaña, glaciares y valles profundos, lo que lo convierte en una de las mayores zonas de naturaleza virgen del sur de Noruega.
La creación del parque fue controvertida. Se creó, en parte, para impedir un gran proyecto hidroeléctrico que habría embalsado varios de sus ríos. La lucha por su protección se prolongó durante décadas hasta que el Gobierno optó por la conservación en lugar de la generación de energía. El resultado es un paisaje montañoso inusualmente intacto, con ríos que fluyen libremente, manadas de renos salvajes y brazos glaciares que pocas personas visitan.
Breheimen es tranquilo en comparación con sus famosos vecinos. No hay accesos por carretera al interior del parque, y las cabañas de la DNT que hay aquí reciben una fracción del tráfico que atrae Jotunheimen. Ese aislamiento es precisamente la clave: se trata de la Noruega más recóndita, para quienes desean caminar durante días sin cruzarse con ningún otro grupo.
La creación del parque fue controvertida. Se creó, en parte, para impedir un gran proyecto hidroeléctrico que habría embalsado varios de sus ríos. La lucha por su protección se prolongó durante décadas hasta que el Gobierno optó por la conservación en lugar de la generación de energía. El resultado es un paisaje montañoso inusualmente intacto, con ríos que fluyen libremente, manadas de renos salvajes y brazos glaciares que pocas personas visitan.
Breheimen es tranquilo en comparación con sus famosos vecinos. No hay accesos por carretera al interior del parque, y las cabañas de la DNT que hay aquí reciben una fracción del tráfico que atrae Jotunheimen. Ese aislamiento es precisamente la clave: se trata de la Noruega más recóndita, para quienes desean caminar durante días sin cruzarse con ningún otro grupo.
Muy difícil